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B. PLAN PASTORAL OBJETIVO, COMPROMISOS Y MEDIOS DE ACCIÓN

 

La Misión de la Iglesia diocesana del Callao, con la mirada puesta en Jesucristo, es acer presentes los signos del Reino que leemos en el Evangelio (Lc 4,16) a todo el pueblo chalaco, que en concreto necesita:

Objetivo General

Suscitar y promover el encuentro personal y comunitario con Cristo, en proceso de permanente conversión, respondiendo a su llamada universal a la santidad, con una opción preferencial y no excluyente, por los pobres y alejados, a fin de fortalecer la acción evangelizadora de la Iglesia chalaca, bajo la guía de María.

Objetivos Específicos

 

IGLESIA COMUNIÓN

Potenciar en nuestra Diócesis un espíritu de comunión y de corresponsabilidad entre todos sus miembros, poniendo en común los diversos dones y carismas, para mostrar al mundo una Iglesia signo de amor y de unidad que refleje el misterio trinitario.

IGLESIA EVANGELIZADA Y EVANGELIZADORA

Promover una Iglesia evangelizada y evangelizadora, a través de nuestra experiencia y testimonio personal como comunidad cristiana en proceso de crecimiento en la fe, con el ardor, métodos y expresión que exige la realidad chalaca.

IGLESIA MISIONERA

Consolidar nuestra Diócesis como Iglesia misionera, que proc/ame con fidelidad el Evangelio tanto a través de una pastoral dirigida al número creciente de católicos alejados de la Iglesia y a los aún no bautizados, como mediante la colaboración con otras Iglesias necesitadas de misioneros «adgentes».

IGLESIA SERVIDORA

Fortalecer la Pastoral Socio-caritativa, profética, concreta y organizada, para promover el desarrollo integral, humano y social, con una clara opción preferencial por los más pobres y excluidos, como sujetos constructores de una sociedad justa, fraterna y reconciliada.  Volver al Inicio

 

Objetivo Especifico

I. IGLESIA COMUNIÓN

Potenciar en nuestra Diócesis un espíritu de comunión y de corresponsabilidad entre todos sus miembros, poniendo en común los diversos dones y carismas, para mostrar al mundo una Iglesia signo de amor y de unidad que refleje el misterio trinitario.

 

Compromisos básicos y Medios de acción

Compromiso I.1:

Promoveremos la espiritualidad de comunión en los diversos ámbitos de nuestra Iglesia local, haciendo que nuestra Diócesis, nuestras parroquias y comunidades sean casas y escuelas de comunión, en las que se viva de modo orgánico e integrado la igualdad fundamental de los cristianos y la unidad en la diversidad.

 

Medios de acción:

I.1.1 Transmitir y aplicar la eclesiología de comunión del Concilio Vaticano II en nuestras parroquias, movimientos, asociaciones de fieles, hermandades y comunidades cristianas, con la finalidad de que sus miembros se integren más y mejor a la vida parroquial y diocesana de conjunto, aprendiendo a convivir en diálogo con diversas apreciaciones de la realidad social, de la cultura y de la acción pastoral.

I.1.2 Valorar y aprovechar la diversidad de ministerios y carismas con que Dios adoçna nuestra Iglesia particular, dejándonos configurar por El como Cuerpo de Cristo, una comunión orgánica y jerárquica en la que cada uno de sus miembros tiene una función determinada y todos son necesarios para la edificación del Cuerpo.

I.1.3 Vivir la unidad en la diversidad, dejando de lado cualquier tipo de rivalidad o intento de uniformización, para aunar fuerzas —aportando cada uno desde su vocación o carisma— en nuestro común objetivo evangelizador, bajo la guía del Obispo con la colaboración de los presbíteros.

I.1.4 Proponer la comunión como fuente y meta de la vida cristiana, haciendo de ella un fundamental principio educativo en las escuelas católicas, en los cursos de religión, en los centros de ense ocupacional e institutos superiores de la b ióces is.

I.1.5 Proponer la comunión como fuente y meta de la vida cristiana, haciendo de ella un fundamental principio educativo en los lugares donde se forman los agentes pastorales de la Diócesis: Escuela de Catequistas, Escuela de Líderes Sociales, Seminarios, Casas de Formación de los Institutos de Vida Consagrada, Centro de Formación para el bíaconado Permanente, Cursos de Formación Permanente para el Clero y otros ámbitos formativos.

I.1.6 Revisar la estructura y la vida de nuestras parroquias, en vistas a su renovación, procurando hacer de cada parroquia una comunidad de comunidades y movimientos cuyas dimensiones favorezcan las relaciones entre sus miembros y les permitan vivir más íntimamente la comunión entre ellos y con la entera comunidad parroquial, con la Iglesia diocesana y universal.

I.1..7 Realizar celebraciones litúrgicas y encuentros de confraternidad en nuestras parroquias, decanatos y a nivel diocesano, en los cuales los pastores y los fieles laicos que participan en las diversas realidades eclesiales se unan para pedir a Dios el don de la comunión y para vivirlo.

I.1.8 Llevar a cabo acciones de evangelización y obras de caridad organizadas por las parroquias, decanatos ya nivel diocesano, en las que se dé la participación corijunta de los miembros de las diversas realidades eclesiales, complementándonos en la diversidad.

I.1.9 Tener periódicamente, en nuestras parroquias, celebraciones penitenciales comunitarias en las cuales se viva mejor el sentido de pertenencia al pueblo de Dios que peregrina unido en un permanente proceso de conversión.

I.1.10 Vivir la Eucaristía como fuente y culmen de toda comunión.

Compromiso I.2:

Fomentaremos el sentido de pertenencia a nuestra rglesia local como porción de la Iglesia universal con sus propias características culturales, religiosas y sociales,

Medios de acción:

I.2.1 Instaurar el bía de la Diócesis, con diversas actividades y una colecta anual mediante la cual todos los fieles compartan su responsabilidad aportando generosamente su contribución para atender a las necesidades de nuestra Iglesia particular.

I.2.2 Promover las peregrinaciones a los dos Santuarios de la Diócesis: Virgen del Carmen de la Legua y Sagrada Familia, así como la devoción a nuestros patronos: el Se del Mar y la Virgen del Carmen de la Legua, haciendo de ellos símbolos de nuestra Iglesia diocesana.

I.2.3 Realizar periódicamente encuentros y celebraciones litúrgicas de magnitud diocesana, con participación masiva de las diversas realidades que conforman nuestra Iglesia en el Callao, a través de los cuales se conozca y exprese mejor la realidad de nuestra Iglesia local.

I.2.4 Incluir temas propios de nuestra Iglesia local y de la Iglesia universal, en los cursos de religión o similares que se dictan en las escuelas, centros de enseñanza ocupacional e institutos superiores de nuestra Diócesis, así como en los programas de formación para los agentes pastorales:

Escuela de Catequistas, Escuela de Líderes Sociales, Seminarios, Casas de Formación de los Institutos de Vida Consagrada, Centro de Formación para el Diaconado Permanente, Cursos de Formación Permanente para el Clero y otros ámbitos formativos.

I.2.5 Dictar cursos o conferencias sobre la realidad de nuestra Iglesia local en nuestras parroquias y centros de pastoral.

I.2.6 Agilizar los órganos diocesanos y parroquiales de comunicación existentes, estudiar la viabilidad de otros cauces para su próximo puesta en marcha (Revista «Me/la Maris», Informativo Semanal, boletines parroquiales, páginas web, intranet, etc.) y procurar una mayor presencia de noticias sobre nuestra vida eclesial en los medios de comunicación social.

Compromiso I.3:

Procuraremos un mayor acercamiento y comunión del Obispo con los presbíteros, de los presbíteros entre si y de todos ellos con la entera comunidad ec/esial.

Medios de acción:

I.3.1 Reforzar los vínculos de comunión entre el Obispo y los presbíteros, brindándose atención personal asidua y cordial, así como aliento en la misión que se le ha confiado a coda uno. Los presbíteros procurarán adherirse de corazón a las iniciativas del Obispo y a su Magisterio, movidos por la obediencia de la fe.

I.3.2 Mantener las Reuniones de Presbiterio mensuales e incluir dentro de ellas un tiempo para el diálogo abierto, fraterno y comunitario entre los sacerdotes y de ellos con el Obispo.

I.3.3 Procurar que los sacerdotes participen con frecuencia en las reuniones y celebraciones de los grupos parroquiales, así como que visiten a las familias domiciliadas dentro del territorio de su parroquia, para tener un diálogo abierto y permanente con todos los fieles de su jurisdicción.

I.3.4 Consolidar los Decanatos y coadyuvar para que los Decanos asuman las funciones que les corresponden.

I.3.5 Inculcar en los Seminarios de la Diócesis la vida comunitaria, el trato fraterno y el diálogo entre los seminaristas, futuros sacerdotes diocesanos, y entre éstos y el Obispo, brindando a los candidatos al sacerdocio una sólida formación humana, espiritual, intelectual y pastoral.

I.3.6 Continuar las visitas pastorales del Obispo a las parroquias, aprovechando las mismas para dialogar con los distintos grupos de fieles que conforman la parroquia.

I.3.7 Buscar la mayor dedicación posible de cada párroco y vicario parroquial a la parroquia que se le ha encomendado.

Compromiso I.4:

Integraremos a los clérigos, religiosos y laicos, adultos y jóvenes, varones y mujeres, en las diversas instancias parroquiales y diocesanas, para que vivan mejor su participación y corresponsabilidad en la misión de la Iglesia.

Medios de acción:

I.4.1 Fortalecer los Consejos y Comisiones Diocesanas, así como las diversas áreas de pastoral, reestructurando aquellos que fuera necesario y procurando una mayor colaboración y coordinación entre sí.

I.4.2 Impulsar con especial énfasis la participación de los jóvenes en la vida de nuestra Iglesia particular, proporcionándoles agentes pastorales especializados en Pastoral Juvenil y dando espacio a los jóvenes en las diversas instancias de la vida parroquial y diocesana para que se sientan parte activa de la misma.

I.4.3 Fomentar los ministerios ordenados y no ordenados, integrcindolo en la comunidad eclesial. Abrir en nuestra Diócesis el Orden de las Vírgenes y potenciar el Diaconado Permanente, brindando en ambos casos formación previa a la consagración u ordenación, así como acompaííamiento y formación permanente posterior.

I.4.4 Acoger y potenciar la presencia de comunidades de vida consagrada, movimientos de apostolado y nuevas realidades

eclesiales, procurando el aprecio mutuo y su plena inserción en las parroquias y en lo Iglesia local.

I.4.5 Consolidar lo Pastoral del Diezmo como instrumento pura vivir la comunión de bienes y dones entre todos los integrantes de nuestra Iglesia. Para ello, el patrimonio eclesiástico será administrado con total transparencia y publicidad, y se informará a los fieles sobre lo situación económica, los ingresos, gastos y necesidades de su parroquia o capilla.

1.4.6 Constituir el Consejo Pastoral y el Consejo de Asuntos Económicos en todas las parroquias de la Diócesis, otorgándoles funciones espec y un servicio de orientación permanente.

Compromiso I.5:

Procuraremos vivir de modo más efectivo la comunión con las Iglesias particulares de nuestra provincia eclesiástica, así como con la_ de nuestro país, las de nuestra región y con la Iglesia universal.

Medios de acción:

I.5.1 Conocer y difundir el Magisterio del Santo Padre y los documentos publicados por la Santa Sede, aplicándolos en nuestra bi6cesis, en nuestras parroquias y movimientos.

I.5.2 Participar en los encuentros organizados por las Comisiones Episcopales y las regiones eclesiásticas a las que pertenece nuestra Diócesis, facilitando así el intercambio de dones y experiencias con nuestras Iglesias hermanas.

I.5.3 Aprovechar los subsidios pastorales y litúrgicos publicados por las Comisiones Episcopales, poniéndolos a disposición de los fieles y utilizándolos en el marco de nuestra pastoral diocesana y parroquial.

I.5.4 Conocer y difundir los documentos oficiales que emito lo Conferencia Episcopal Peruana y el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM).  Volver al Inicio

II. Iglesia Evangelizada y Evangelizadora

 

Objetivo específico

 

Promover una Iglesia evangelizada y evangelizadora, a través de nuestra experiencia y testimonio personal como comunidad cristiana en proceso de crecimiento en la fe, con e/ardor, métodos y expresión que exige la realidad chalaca.

Compromisos básicos y Medios de acción

Compromiso II.1:

A través del anuncio explícito de Jesucristo, renovaremos en cada uno de los fieles y de nuestras comunidades eclesiales, la llamada universal a la santidad como meto a la que todo cristiano debe aspirar.

Medios de acción:

II.1.1 Recuperar la primacía de la gracia en la vida cristiana, haciendo de nuestras parroquias, movimientos y comunidades, verdaderas escuelas de oración, recuperando y/o fomentando aquellos medios tradicionales en la Iglesia, como son: los grupos de oración, la adoración del Santísimo Sacramento, el Via Crucis, la dirección espiritual, los retiros, los ejercicios espirituales, las prácticas cuaresmales y otros medios similares que ayudan a conocer, amar e imitar cada vez más a Jesucristo, para vivir en El la vida trinitaria y transformar con El nuestra sociedad.

II.1.2 Promover entre los fieles la escucha asidua y la lectura orante de la Palabra de Dios, instaurando en nuestra Diócesis una Pastoral Bíblica que a través de las parroquias, movimientos, comunidades eclesiales y centros educativos, llegue hasta los hogares.

II.1.3 Fortalecer la vida sacramental y litúrgica, para lo cual los presbíteros y los agentes pastorales debidamente preparados, cuidarán de que las liturgias se realicen con la dignidad y el decoro propios de la acción sagrada, y que no se introduzcan elementos extraños la doctrina y a las normas de la Iglesia.

II.1.4 bar especial importancia a la Eucaristía, como fuente y culmen de la vida cristiana, promoviendo la participación activa y fructuosa de los fieles, cada uno según su estado y condición.

II.1.5 Recuperar el domingo como día especial de la fe, transmitiendo a los fieles las enseñanzas de la encíclica “Dies Domini” de 5.5. Juan Pablo II.

II.1.6 Revalorizar el sacramento de la Reconciliación, al cual los sacerdotes que tienen cura de almas dedicarán un tiempo congruo cada día, de modo que los fieles puedan acceder al mismo. Para que ello sea posible, es necesario además ense con claridad el sentido del pecado y de la misericordia de Dios que nos reconcilia consigo.

II.1.7 Valorizar la Unción de los Enfermos, inculcando en los fieles la importancia de recibirlo en el tiempo oportuno, y cuidar en nuestras parroquias la atención pastoral a los enfermos, de manera que se sientan acompañados y fortalecidos en la esperanza.

II.1.8 Fomentar entre los fieles la devoción a la Virgen María, de modo especial a través del rezo del Angelus y del Santo Rosario, y el culto a los santos, cuidando de evitar cualquier tipo de desviación en la vida de piedad.

Compromiso II.2:

Favoreceremos el continuo crecimiento en la fe, la esperanza y la caridad, de los miembros cíe nuestra Iglesia local, fomentando el encuentro personal con Cristo en el seno de la comunidad eclesial y su entorno socio-cultural, de modo que nuestra vida diaria sea cada vez más con forme al Evangelio.

Medios de acción:

II.2.1 Instaurar, en aquellos lugares donde todavía no existen, cauces para la formación permanente de los laicos, adultos y jóvenes, a través de una catequesis sistemática y continua, en el marco de un plan diocesano de formación permanente que tome en cuenta nuestra realidad local, las nuevas técnicas de evangelización y las orientaciones del Magisterio, en especial el Catecismo de la Iglesia Católica y el birectorio General para la Catequesis.

II.2.2 Consolidar la Formación Permanente de los Presbíteros, con reuniones de carácter mensual en las que participen todos los sacerdotes de la Diócesis, en las cuales haya tiempo para la oración en común, el trato fraterno y la actualización en temas de interés pastoral.

II.2.3 Procurar que algunos de nuestros sacerdotes realicen estudios de especialización en las diversas áreas de la pastoral.

II.2.4 Iniciar un programa de formación periódica para los diáconos permanentes, en el cual se considere también a sus familias, y otro programa para las vírgenes consagradas.

II.2.5 Cuidar de que los miembros de institutos de vida consagrada y sociedades de vida apostólica reciban formación permanente de acuerdo a su condición, proveyendo de modo subsidiario en los casos que fuere necesario.

II.2.6 Renovar la Pastoral Bautismal, unificando en la Diócesis los criterios para la administración de este sacramento, cuidando la debida preparación de los padres y padrinos en el bautismo de párvulos, y aplicando el Ritual de Iniciación Cristiana de Adultos cuando se trate de administrar el sacramento a los que han superado la edad de la infancia.

II.2.7 Revisar y promover el proceso de iniciación cristiana en las parroquias, brindando especial atención a la catequesis pre y pos-sacramental, entendida no sólo como instrucción doctrinal sino como instrumento necesario para el desarrollo integral de la gracia bautismal en el crecimiento de la persona.

II.2.8 Introducir a nivel diocesano la catequesis de adultos como un proceso de estilo catecumenal según el Ritual de Iniciación Cristiana de Adultos y las normas de la Conferencia Episcopal Peruana, con las adaptaciones que fueren necesarias, así como a través de otros medios, procurando la integración entre fe, liturgia y vida.

II.2.9 Fomentar espacios de acogida y acompañamiento para aquellos hermanos nuestros que eventualmente necesiten una atención pastoral especial: tercera edad, cónyuges separados o divorciados, homosexuales, lesbianas, drogadictos, alcohólicos, discapacitados mentales, etc.

Compromiso II.3:

Potenciar las diversas áreas de la pastoral diocesana de conjunto. reestructurando o renovando aquellas que lo requieran, coñ la finalidad de ser más útiles a las necesidades de evangelización en nuestra Iglesia local

Medios de acción:

II.3.1 Las Comisiones diocesanas y los Equipos Diocesanos de Pastoral estarán integrados por representantes de diversas realidades de la Diócesis, y tendrán por finalidad animar la pastoral diocesana de conjunto. Actuarán como órganos consultivos del Obispo, le propondrán las iniciativas que estimen pertinentes, ofrecerán medios para la formación de los agentes pastorales parroquiales y coordinarán o e sólo aquellos eventos de carácter zonal o diocesano que les sean expresamente encargados.

II.3.2 Establecer un proyecto orgánico de Pastoral Juvenil, dotándolo de agentes debidamente preparados para guiar y acompañar a los jóvenes, de modo que vivan integrados en la comunidad eclesial y social, y reciban una formación en la fe y en la moral acorde a su edad y a los desafíos de nuestra realidad socio-cultural.

II.3.3 Instaurar una pastoral amplia y capilar en los colegios, coordinada por la ODEC y los párrocos.

II.3.4 Consolidar en nuestra Diócesis y en nuestras parroquias la Pastoral Familiar que, partiendo del conocimiento de nuestra realidad local, prepare a lo fieles para el sacramento del Matrimonio y les ayude a vivirlo conforme al Evangelio, haciendo de nuestras familias verdaderos santuarios de la vida, Iglesias domésticas y agentes de evangelización, a imagen de la Sagrada Familia de Nazaret.

II.3.5 Potenciar la Comisión diocesana de Laicos, dentro de cuyo ámbito de atención se incluirá a las hermandades y otras formas laicales de asociación con fines congruentes a la misión de la Iglesia.

II.3.6 Fortalecer y renovar la Pastoral Vocacional, haciéndola más eficiente y procurando que llegue a las parroquias, movimientos, centros educativos y familias, a través de la cual se promuevan las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada.

II.3.7 Consolidar la Pastoral Universitaria, ampliando su ámbito de acción tanto en la Universidad Nacional del Callao como en otros ambientes frecuentados por profesores y estudiantes universitarios, con la finalidad de brindarles una adecuada formación espiritual y moral, para lo cual se debe contar con la participación activa de laicos.

II.3.8 Continuar introduciendo en la Diócesis la Pastoral de Medios de Comunicación Social, a través de la cual se forme a los fieles en la percepción crítica y se evangelice el mundo de las comunicaciones sociales para que cumpla su rol de comunicar la verdad, defender la justicia, promover la cultura y fomentar la solidaridad.

II.3.9 Introducir en nuestra Diócesis la Pastoral de Santuarios, a través de la cual se contribuya en el proceso de evangelización y de conversión permanente de nuestra Iglesia local, de manera especial mediante la proclamación del mensaje de salvación, la administración del sacramento de la Reconciliación, la oración y la acogida fraterna a los peregrinos.

Compromiso II.4:

Pondremos más énfasis en la Nueva Evangelización de nuestra Iglesia local, preparándonos mejor para esta tarea y procurando utilizar los medios necesarios para desarrollarla conforme a las necesidades de nuestro tiempo y de nuestra realidad socio- cultural.

Medios de acción:

II.4.1 Tomar conciencia de que por el bautismo todos somos corresporisables de la misión evangelizadora de la Iglesia, de modo que nuestra vida sea un continuo anuncio y testimonio del Evangelio en todos los ambientes.

II.4.2 Recuperar el kerigma en la predicación de los sacerdotes

y otros agentes de pastoral, no sólo para anunciarlo a los

no creyentes y a los alejados de la Iglesia sino también

para reproponerlo a los fieles como núcleo de nuestra fe

y sostenimiento de la vida cristiana.

II.4.3 Cuidar de manera especial la formación de los catequistas encargados de preparar a quienes recibirán los sacramentos de iniciación cristiana, y la formación de otros agentes pastorales, evaluándolos periódicamente y dándoles la formación adecuada para el buen desempeño de su misión.

II.4.4 Potenciar la Escuela diocesana de Catequistas (EDICAT), dotándola de profesores debidamente preparados, extendiendo sus servicios a través de cursos de verano y de cursos de formación permanente para catequistas.

II.4.5 Continuar el proceso de renovación de la Oficina diocesana de Educación Católica (Odec), introduciendo los cambios que sean necesarios para el mejor cumplimiento de sus funciones.

II.4.6 Evaluar la preparación y el desempeño de los profesores católicos, en especial de los profesores de religión, perfeccionando su formación permanente en la fe y en las técnicos pedagógicas, para que sean capaces de proyectarlas en su quehacer educativo y de ser agentes de la Nueva Evangelización.

II.4.7 Revisar los planes curriculares de los centros educativos de los distintos niveles, que dependen del Obispado, cuidando de que en todos ellos se importa una sólida formación escolar y se inculque en los alumnos los valores humanos y la moral cristiano.

II.4.8 Potenciar los institutos pedagógicos «Paulo VI» y «Redemptoris Mater», con la finalidad de formar profesores con sólidas bases humanas, cristianas y en los avances de la pedagogía.

II.4.9 Procurar un mayor acompañamiento de los párrocos a los profesores y a los catequistas.

II.4.10 Fomentar la evangelización de la cultura y buscar los canales para la adecuado inculturación del Evangelio, aprovechando los medios que nos brindan las expresiones de piedad popular, purificando aquello que no sea congruente con la fe y la moral. En esta tarea se debe tener en cuenta que una parte considerable de la población del Callao proviene de diversas partes del país, con sus propios rasgos culturales y religiosos.

II.4.11 Fomentar la tarea evangelizadora que realizan los movimientos apostólicos y otras nuevas realidades eclesiales, acogiéndolos en nuestras parroquias y ayudándolos a integrarse cada vez mejor, desde la pluralidad de sus carismas, en la pastoral de conjunto.  Volver al Inicio

III.   IGLESIA MISIONERA

Objetivo específico

Consolidar nuestra Diócesis como Iglesia misionera, que proclame con fidelidad el Evangelio tanto a través de una pastoral dir(gida al número creciente de católicos alejados de la Iglesia ya los aún no bautizados, como mediante la colaboración con otras Iglesias necesitadas de misioneros «ad gentes».

Compromisos básicos y Medios de acción

Compromiso III.1:

Viviremos en estado de misión, anunciando e/Evangelio con nuevo ardor a los hombres y mujeres de nuestro tiempo, conscientes de que la principal obra de caridad eS llevar al hombre al encuentro con Jesucristo y a la vida cristiana a/interior de la Iglesia.

Medios de acción:

III.4.1 Inculcar en los fieles, clérigos y laicos de todas las edades, la doctrina sobre lo misionalidad de la Iglesia y la espiritualidad misionera, de modo que brote en nosotros el celo por extender el peino de los Cielos a todas las gentes.

III.4.2 Hacer de la misionalidad un valor y ee transversal en la formación que se imparte en los dos Seminarios de nuestra Diócesis, de modo que los futuros sacerdotes del Callao vivan la solicitud por todas las Iglesias.

III.4.3 Revisar la acción de nuestras parroquias, en vistas a fortalecer la dimensión evangelizadora en favor de los católicos alejados de la Iglesia y de los no creyentes, llegando hasta ellos para anunciarles la Buena Noticia y atraerlos a la comunidad eclesial, sin caer en el proselitismo.

III.4.4 Discernir al interior de nuestras comunidades eclesiales, las razones por las que los católicos dejan la Iglesia y algunos de ellos se incorporan a las sectas, y buscar los medios para evitarlo.

III.4.5 Instaurar la «operación contacto» como un medio habitual y permanente de nuestça pastoral parroquial, aprovechando además otras ocasiones para evangelizar a los alejados y a los no creyentes, como pueden ser: las bendiciones a los hogares, las misiones populares, etc.

III.4.6 Favorecer la acción misional de la Iglesia en los lugares más necesitados y marginados de nuestra Diócesis, como pueden ser: los asentamientos humanos de Pachacútec, los «barracones», los hospitales, los hospicios, el penal y otros.

III.4.7 Identificar los «nuevos aerópagos» presentes en nuestra jurisdicción eclesiástica, y entablar un diálogo permanente, en vistas al anuncio explícito de Jesucristo en el mundo de la política, la economía, el trabajo, la cultura, la educación, los medios de comunicación social, el arte, el deporte, etc.

 

Compromiso III.2:

Procuraremos los medios necesarios para facilitar la plena participación en la Iglesia de los católicos que se hayan alejado de ella y la transmisión de la fe a aquellas personas que se acercan a la Iglesia por primera vez

Medios de acción:

III.2.1 Recuperar el kerigma como anuncio gozoso de Jesucristo que, con su pasión, muerte y resurrección, nos ha reconciliado con el Padre y nos envía el Espíritu Santo para hacernos partícipes de su vida divina.

III.2.2 Crear en nuestras parroquias un servicio especial de acogida fraterna a los que retornan a la Iglesia o vienen a ella por primera vez, brindándoles una atención preferencial, sin perjuicio de la permanente acogida fraterna a todos los fieles.

III.2.3 Instaurar en nuestras parroquias o decanatos un programa especial de formación en la fe para los católicos que vuelven a la comunidad eclesial, cuidando de manera específica a aquellos que por su participación en las sectas necesiten que se les ayude a superar los errores doctrinales y prejuicios que en ellas se les ha inculcado.

III.2.4 Implantar en nuestra Diócesis la iniciación cristiana de adultos, conforme al Ritual publicado por la Santa Sede y adaptado por la Conferencia Episcopal Peruana, como medio ordinario para preparar para la recepción del bautismo, la confirmación y la eucaristía a los no creyentes que deseen incorporarse a la Iglesia.

III.2.5 Potenciar la labor de las Obras Misionales Pontificias en nuestra Iglesia local y crear la Comisión diocesana de Misiones.

III.2.6 Hacer de la animación misionera un eje vertebrador de toda programación pastoral elaborada por cualquiera de los sectores o instancias que integran la vida de nuestra Iglesia local.

III.2.7 Promover desde cada comunidad parroquial el compromiso personal de cada fiel para que aporte su tiempo, sus talentos y su contribución económica, siendo conscientes de que todos somos corresponsables de la misión universal de la Iglesia.

 

Compromiso III.3:

Fortaleceremos nuestra presencia misionera fuera del Callao, ampliando nuestra colaboración con o tras Iglesias particulares y acompaffando a nuestros misioneros.

Medios de acción:

III.3.1 Continuar enviando sacerdotes «Fidei donum» a otras Iglesias particulares y a territorios de misión que sufren escasez de clero, en el Perú o en el extranjero, alentando en nuestros sacerdotes la solicitud por todas las Iglesias.

III.3.2 Introducir en nuestra Diócesis un programo de promoción, selección y formación específica para aquellos laicos que deseen partir como misioneros, por un tiempo determinado, a otras Iglesias particulares o territorios de misión.

III.3.3 Mantener el vínculo permanente con los misioneros diocesanos que se encuentren en servicio fuera del Callao, enviándoles periódicamente información sobre la vida de la Diócesis y acogiéndolos en nuestras comunidades cuando regresen de la misión sea por período vacacional o al término de sus servicios.

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IV. IGLESIA SERVIDORA

Objetivo específico

Fortalecer la Pastoral Socio-caritativa, profética, concreto y organizada, para promover el desarrollo integral, humano y social, con una clara opción preferencial por los más pobres y excluidos, como sujetos constructores de una sociedad justa, fraterna y reconciliada.

Compromisos básicos y Medios de acción

Compromiso IV.1:

Seremos una comunidad de fe que vive el espíritu evangélico de pobreza práctica el desprendimiento de los bienes, con una profunda confianza en el Señor como una única fuente de la verdadera vida.

 

Medios de acción:

 

IV.1.1 Profundizar en cada uno de los fieles —clérigos y laicos— el espíritu de pobreza evangélico que nos lleve a compartir tiempo, talentos y recursos, en un proceso continuo de globalización de lo solidaridad.

IV.1.2 Aprovechar los talentos y los dones de nuestros hermanos más pobres, acogiéndolos, escuchándolos, confiando en ellos e implicándolos en la misión evangelizadora de la Iglesia.

IV.1.3 Extender la Pastoral del diezmo a todas las parroquias de nuestra Diócesis, y crear nuevos canales de comunión de bienes con los más necesitados.

IV.1.4 Buscar y proponer soluciones, con creatividad evangélica, para afrontar los problemas sociales y económicos que afectan a los chalacos más necesitados, a fin de liberarlos de una vida de miseria y privaciones, para que ellos sean agentes de su propio desarrollo.

IV.1.5 Contrarrestar, con la palabra y la acción, los efectos de la cultura de consumo, predicando el evangelio de las bienaventuranzas y optando por una calidad de vida sobria, fraterna, solidaria y de Servicio.

IV.1.6 Impulsar la formación conjunto de clérigos y laicos para el apostolado en las estructuras temporales, generando procesos que favorezcan una conciencia solidaria.

IV.1.7 Infundir en todos el espíritu de servicio que caracterizó a Jesús, haciendo de nuestra Iglesia una continuidad de María, Sierva de Dios y de los hombres.

Compromiso IV2:

Brindaremos atención prioritaria a la Pastoral Socio-caritativa, en todas las instancias de nuestra Diócesis, a través de la opción preferencial —no exclusiva ni excluyen te— por los más pobres y marginados, como testimonio del amor misericordioso de Dios en un mundo globalizado.

Medios de acción:

IV.2.1 Reestructurar la «Cáritas Diocesana» y las diversas áreas de la Pastoral Social, ampliando e intensificando sus labores, de modo que incidan más y mejor en la misión de nuestra Iglesia local y al interior de nuestras parroquias.

IV.2.2 Instaurar en todas las parroquias la «Cáritas Parroquial» y un equipo que, bajo la guía del párroco, coordine de modo eficaz la Pastoral Socio-caritativa. E_te equipo tendrá, entre sus funciones, hacer que en nuestras comunidades eclesiales los pobres se sientan «como en su propia casa».

IV.2.3 Suscitar, desde la actividad parroquial, un contacto más directo con los enfermos y los marginados (ancianos, presos, inmigrantes, alcohólicos, drogadictos, madres y niF abandonados, etc.), con la participación activa de los grupos parroquiales y movimientos.

IV24 Potenciar o crear los cauces necesarios para afrontar los desafíos implícitos en las nuevas formas de pobreza existentes en nuestra Diócesis: violaciones a los derechos humanos, drogadicción, pandillaje, marginación, etc., teniendo como prioridad pastoral la defensa de la vida y de la dignidad de la persona humana.

IV.2.5 Fortalecer la Pastoral Penitenciaria, para llevar la esperanza a los internos del Penal del Callao y a sus familias, desarrollando programas integrales de atención religiosa, social y legal en favor de los internos y sus familiares.

 

Compromiso IV.3:

Usaremos la «imaginación de la caridad» para promover nuevas formas de ayuda a los más necesitados, :0 través de las cuales, sin dejar de lado las labores de asistenciá social que estén a nuestro alcance realizar, se coad a que los pobres sean agentes de su propio desarrollo; sostenido y sosténible.

Medios de acción:

IV.3.1 Generar procesos destinados a la creación de estructuras sociales inspiradas en el Evangelio, que dentro de un morco de justicia, equidad y participación, impulsen la inclusión de todos en el desarrollo integral de nuestra sociedad.

IV.3.2 Valorar las iniciativas que surjan entre nuestros hermanos más pobres y necesitados, para que sean protagonistas de su propio desarrollo y no meros beneficiarios de iniciativas ajenas a ellos.

IV.3.3 Potenciar una red entre los centros de enseí ocupacional de nuestra Diócesis, de manera que en ellos

se desarrollen programas concertados y complementarios de formación para el desarrollo.

IV.3.4 Potenciar las iniciativas para crear institutos católicos de educación superior técnica y/o profesional; priorizar el proyecto «Centro de Estudios y Desarrollo Comunitario» que se viene ejecutando en Pachacútec, así como apoyar otros proyectos que puedan surgir como instrumentos para el autodesarrollo integral de las zonas más pobres de nuestra Diócesis.

IV.3.5 Instaurar, en coordinación con las parroquias y movimientos, formas creativas de brindar a lo_ más pobres los medios que estén a nuestro alcance para que puedan ser agentes de su propio desarrollo (capacitación, fomento de micro-empresas, micro-créditos, etc.).

IV.3.6 Promover el acercamiento y el diálogo entre los trabajadores y los empresarios, así como entre ellos y las autoridades gubernamentales, para analizar conjuntamente el mundo del trabajo y aportar alternativas en favor del bien común.

 

Compromiso IV.4:

Propagaremos la doctrina Social de la Iglesia, tanto a través de su difusión teórica como de su aplicación práctica, al interior de la Iglesia y en la sociedad civil, como instrumento para la renovación social basada en la visión y los valores del Evangelio, ante los desafíos derivados de la globalización.

Medios de acción:

IV.4.1 Reorganizar la Escuela de Líderes «Sembrador de Paz», con mayor participación de los laicos y de la diversidad de carismas, brindando programas integrales de formación socio-política a la luz de la doctrina Social de la Iglesia, dirigidos a los agentes de la vida política, económica y social del Callao, para motivar su compromiso en favor de la globalización de la solidaridad.

IV.4.2 Introducir en las catequesis para la Confirmación, así como en Otras instancias y en los programas parroquiales de formación permanente en la fe, temas vinculados a la doctrina Social de la Iglesia.

IV.4.3 difundir entre los católicos la importancia de participar en forma activa y organizada en la vida política y cultural de nuestra Provincia Constitucional, respetando su justa autonomía en estos campos.

IV.4.4 Cooperar con otras instituciones en la lucha contra la pobreza y a favor de la justicia, participando incluso en organismos promovidos para este fin por el Estado y/o la sociedad civil.

IV.4.5 Expresar a través de la predicación y los medios de comunicación social, la recta doctrina de la Iglesia respecto a los derechos humanos, la ecología, la justicia social, la paz y otros asuntos que requieran nuestra voz profética.

IV.4.6 Instaurar, de manera sistemática y organizada, el voluntariado en sus distintas formas, como un medio de apostolado en el que los fieles laicos, varones y mujeres, desempeñen un papel de primera importancia.

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